miércoles, 4 de agosto de 2010

... bajo el manto protector de nuestra madre María, la Vírgen de Los Ángeles ...

Con estas palabras, padre Luís Paulino Cabrera, dio la bienvenida a los fieles congregados en el templo de barrio Los Ángeles para celebrar la eucaristía en honor de Nuestra Señora de Los Ángeles. Han venido de todas las filiales de la parroquia de Lourdes y también de otros barrios cercanos de las parroquias de San Isidro Labrador y San José de Palmares, algunos solos o con sus familiares, otros organizando pequeñas peregrinaciones de su lugar de orígen. En todos el deseo de rendir homenaje a la "Negrita", en su 375º año del hallazgo de la imagen. Muchos estaban allí por tradición, manteniendo este último enlace de fe, otros para cumplir su promesa para una curación o gracia recibida de la Vírgen para si mismo o algun familiar. Otros tantos estaban manifestando su sincero agradecimiento a la que desde su hallazgo ha llenado de bendiciones a esta tierra, favoreciendo la integración de diferentes etnías en un principio y la reconciliación del pueblo costarricense en momentos de discordias y divisiones. Familias enteras se veian presentes entre los fieles, testimoniando el deseo de los padres de transmitir su fe a las siguientes generaciones. Durante la homilía el párroco ha resaltado la figura de María como Madre de todos nosotros que tenemos una misma fe en Jesucristo, verdadero centro de la celebración de hoy. María, en su silencio, resalta la figura de su Hijo a quien tenemos que adorar como nuestro Señor. Al final de la celebración agradeció a todos los que habían participado en la preparación de esta celebración y de la novena anterior, con su trabajo silencioso y escondido, dedicando su tiempo para que otros pudieran disfrutar.